
Para finalizar el día con broche de oro, disfruta el atardecer gozando este espectáculo prehispanico que reino animal tiene para ti.
Acomódate rodeado de naturaleza en las orillas del lago y disfruta de un grupo de danzantes ataviados con majestuosos trajes mexicas que te invitarán a interactuar y bailar junto con ellos.
Con impecables copili (penachos) maztla (taparrabos) y escudos de arte plumario los prehispánicos convocan para dar inicio, utilizando su caracol de mar y huehuelt (tambores prehispánicos) para agradecerle a los Dioses por un nuevo día; con una danza muy emotiva al ritmo de los tambores.
Los copili (penachos) representan las jerarquías, elaborados con pieles y plumas de Faisán, guacamaya, águila, entre otras y solo para la mayor jerarquía las de quetzal, de esta manera reconocían a los mandatarios.
Los huehuelt (tambores prehispánicos) eran elaborados con pieles troncos huecos y pinturas, como la cochinilla del nopal que al oprimirla desprende una pigmentación roja. Los momentos se ponen a flor cuando, Nahui el jefe, presenta a su hijo que nos declara un verso muy emotivo en náhuatl, para posteriormente integrarnos a este espectáculo, participando en la danza que Nahui nos ofrece para aprender, y de esta manera culminar una natural y tradicional experiencia teotihuacana al estilo Reino animal.